La Municipalidad de la Ciudad de Rawson, a través de un trabajo conjunto con la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño (FAUD) de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), la Dirección de Planeamiento y Desarrollo Urbano (DPDU) de San Juan, el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV), el INTA, la Secretaría de Estado de Ambiente y Desarrollo Sustentable, el Departamento de Hidráulica y el Honorable Concejo Deliberante de Rawson, presenta la “Actualización del Plan de Ordenamiento Territorial del Departamento de Rawson. Zonificación y Uso del Suelo 2026–2036”.

Se trata de una herramienta fundamental para pensar y ordenar el Rawson de los próximos años, estableciendo criterios claros sobre cómo y dónde puede crecer la ciudad, qué sectores deben preservarse para la producción agrícola, dónde pueden desarrollarse actividades comerciales, industriales y de servicios y cuáles son las áreas que requieren una protección ambiental especial.

La actualización surge como respuesta a las profundas transformaciones demográficas, urbanas y productivas que atravesó el departamento durante la última década. El antecedente regulatorio anterior data de 2016 y, frente a una realidad territorial que evolucionó significativamente desde entonces, se avanzó en un nuevo esquema que incorpora objetivos renovados, una zonificación adaptada a las condiciones actuales y tendenciales y lineamientos estratégicos para el desarrollo a mediano plazo.

El objetivo central es organizar el crecimiento urbano, preservar las tierras productivas con derecho a riego, impulsar la actividad económica local y proteger las áreas de valor ambiental y recreativo, determinando de manera clara qué actividades pueden desarrollarse en cada sector del departamento y procurando una convivencia armónica entre sus diferentes usos.

El proyecto funciona, además, como un instrumento técnico y normativo para establecer criterios de ocupación del suelo ecológicamente sustentables y socialmente equitativos. Entre sus principales ejes aparecen la evaluación de la capacidad del territorio, la protección prioritaria del suelo agrícola irrigado, la gestión integral de los riesgos ambientales y la compatibilidad entre los usos urbanos, rurales y de transición.

Para su elaboración se aplicó una metodología integral que combinó análisis documental, trabajo de campo, utilización de información y datos georreferenciados y participación comunitaria e institucional. De esta manera, la actualización busca dotar al Municipio de nuevas herramientas para tomar decisiones y avanzar hacia un modelo territorial más equilibrado, sustentable, inclusivo y preparado para los desafíos de los próximos años.

Plan de Ordenamiento Territorial 2026- Zonificación y Uso del Suelo 2026 - 2036

Conocer el plan

¿Qué significa este nuevo ordenamiento para los vecinos?

Más allá de los aspectos técnicos, la actualización está pensada para traducirse en beneficios concretos para la vida cotidiana de los rawsinos.

Uno de ellos será contar con más servicios y trámites de proximidad, fortaleciendo Villa Krause, los corredores comerciales y los nodos rurales para facilitar compras, gestiones bancarias, trámites cívicos y actividades recreativas dentro del propio departamento, reduciendo tiempos y costos de traslado hacia la Ciudad de San Juan.

También permitirá brindar mayor protección y tranquilidad en los barrios, ya que la definición de usos busca evitar la instalación descontrolada de actividades incompatibles con sectores residenciales, como talleres ruidosos, industrias pesadas o depósitos de gran escala que puedan afectar la convivencia, el descanso o la seguridad vial de las familias.

Para comerciantes, emprendedores y quienes proyecten inversiones, el ordenamiento brindará reglas claras y mayor previsibilidad, determinando dónde y bajo qué condiciones pueden habilitarse comercios de cercanía, talleres de manufactura liviana o emprendimientos agroindustriales, con el objetivo de agilizar procesos y generar seguridad jurídica para las inversiones locales.

Otro punto estratégico será la preservación de la producción agrícola y del agua. La planificación busca contener el avance desordenado de loteos urbanos sobre fincas bajo riego, protegiendo tanto las fuentes laborales vinculadas a la producción como el sistema de canales y acequias que constituye un recurso esencial para el oasis productivo de Rawson.

Asimismo, el esquema procura garantizar espacios públicos, verdes, deportivos y recreativos, preservando el acceso comunitario al Parque de Rawson, las márgenes del Arroyo Agua Negra y los espacios deportivos y naturales del Cerro Barboza, fortaleciendo al mismo tiempo nuevas posibilidades para la recreación y el turismo local.

La seguridad física y ambiental constituye otro de los pilares. Para ello se contemplan protocolos y criterios técnicos específicos en zonas que presentan riesgos activos, como los suelos con turberas, con el objetivo de evitar construcciones vulnerables y reducir los riesgos para las familias.